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  Winnovation.

Es el gran movimiento de la innovación en las empresas.  Hay miles de asesores en el mundo, en las redes sociales, y en los blogs que ofrecen sus servicios para ayudar en la difícil tarea de motivar para lograr innovar dentro de las empresas.

Ya hemos abordado el tema de la innovación en varios artículos anteriores y ahora el objetivo es aclarar como gerenciar su crecimiento interno.

Pero el tema principal es el Management de la innovación.  No es cuestión de cuantas ideas afloran, o cual de ellas seleccionar, sino que hay que gestionarlas y equilibrar tanto la oferta como la demanda de nuevas ideas innovadoras.

Tanta preocupación solo para poder recibir nuevas ideas, parece demasiado, pero no lo es.

La innovación es un movimiento, una forma de pensar, una forma de trabajar y de vivir.  Una vez que se crea un equipo y se lo motiva para que piense en nuevas variantes, no se le pude decir basta, ya está!

Simplemente, así no funciona. Es como la energía nuclear, una vez que se promueve por reacción la separación de los átomos, para generar calor y luego energía, no se puede parar tan fácilmente.  Si se enseña a pensar, y se motiva a un grupo de personas a que piensen en vez de hacer rutinas, luego no se puede simplemente decir “no piensen más” y vuelvan a sus rutinas.  Solo lograrán problemas e insatisfacciones.

En el Management de la innovación se define a la “oferta” como al flujo y a la calidad de nuevas ideas introducidas en los canales de innovación y propagadas en sus varias etapas.  A su vez, por "demanda" entendemos la necesidad natural y reflexiva de la introducción de esas ideas dentro y a través de los negocios.

En el trabajo de alimentar el sistema de innovaciones, muchas veces cuando hay pocas ideas se trata de presentarlas como algo muy grande, muy revolucionario o trascendente, cuando en realidad no lo son tanto, y eso lleva a exagerar las expectativas y a canalizar en exceso la labor de desarrollo.

Pero generalmente lo que produce o favorece la desaparición de la innovación dentro de las empresas es la falta de demanda.  Esto se puede explicar cuando no hay un liderazgo que permita el desarrollo de nuevas ideas, en forma natural.  Ocurre muchas veces que hay que empujar, presionar, o insistir mucho en el desarrollo de una idea, sea muy buena o no tanto, para llegar a plasmarla en un producto o en una mejora de servicio.  Si esto ocurre, es muy frecuente que el resultado sea parcial y no se llegue a obtener lo que fue imaginado.  Llegado este es necesario reflexionar sobre el liderazgo dentro de la empresa, y no tanto en la magnitud de las nuevas ideas.

Para que los innovadores progresen y sigan creando deben poder visualizar el sentido positivo que la empresa le da a sus ideas anteriores.  Verlas como se plasman en la realidad, aunque luego la empresa decida no vender el nuevo producto o servicio.

Obviamente, la máxima motivación se logra si con una idea innovadora se toma gran parte del mercado o mejora la imagen de la empresa.  En realidad para lograr este éxito es que se desarrolla la innovación.

Hoy en día, es la forma más efectiva de crecimiento de una empresa. Incluso más que los descubrimientos tecnológicos.  Por eso se habla tanto de I + D o sea Innovación o Investigación para algunos, más desarrollo.

Para mantener el management dentro de variables “manejables” y tender a maximizar la oferta de innovación, es que el excedente de ideas y oportunidades que se están generando, si no pueden ser absorbidas por la empresa, haya un canal alternativo para tercerizarlas.

Se considera que hay cuatro acciones fundamentales para mejorar el management. Una de ellas, sin tener que ser la primera, es el entrenamiento para producir innovación. Sin entrenamiento, sin enseñar a buscar y pensar nuevas opciones, oportunidades, nichos de mercado, productos o servicios, es imposible lograr una buena cantidad de ofertas. Tal vez el eLearning sea la mejor herramienta para desparramar este entrenamiento dentro de la empresa.

Otra acción importante es la calidad y el funcionamiento de la infraestructura de la empresa. Si la organización de la empresa no está preparada para desarrollar ideas abstractas y llevarlas a la práctica, ¿de qué sirve la innovación?  Los sistemas de gestión de ideas ayudan mucho a canalizarlas, estudiarlas, seguir su evolución y desarrollo, y finalmente medir sus éxitos. A este software se lo llama Discovery Suite.

Logrado lo anterior, hay que tener diseñada una buena política de premio y reconocimiento, para motivar eficientemente a los miembros de equipo de innovadores.  Sin premios y reconocimiento dentro de la empresa, la motivación caerá rápidamente y los resultados también.  En esta gestión, el dinero es una de las últimas motivaciones que se pueden utilizar.  Vale más el reconocimiento social dentro de la empresa, incluso mediante un evento programado en forma anual para destacarlos. O mejores lugares de trabajo, o teletrabajo en mayor medida, y otras opciones.

Los consultores son esenciales para promover el crecimiento de los innovadores.  Coaching, asesores, entrenamiento especializado, foros de motivación, lecturas de ciencia ficción, análisis de encuestas de consumidores, son todos puntos a tener muy en cuenta.

Ahora solo resta preparar la empresa para el sector de demanda de innovación.  En General Electric por ejemplo, su CEO Jeff Immelt, reconocido líder mundial en innovación, ha favorecido la idea de que los supervisores incluyan como responsabilidad a la innovación, dentro de sus sectores.  Y a eso llegan luego de probadas acciones de los ejecutivos mayores promoviendo la innovación y creando políticas en ese sentido.  Incluso, es viable modificar los paquetes salariales de acuerdo a estas políticas.

Para sostener esta demanda de innovación creativa podemos citar tres herramientas importantes.

Las partidas presupuestarias deben estar de acuerdo con el plan de innovar. En lo posible, todas las secciones deben hacer su aporte a una partida general, o manejar una partida específica en su sector para financiar la innovación, tanto en hora hombre para ideas, como en el desarrollo y construcción de las nuevas ideas.

Los salarios de los gerentes y de algunos ejecutivos superiores deben estar modificados de tal manera que reflejen los premios y las compensaciones por las innovaciones realizadas. Tal vez haya que modificar los parámetros de medición para hacer viables estos premios.

Buscar un rendimiento superior al promedio histórico de la empresa.  Esto forzará nueva acciones y tareas y posiblemente fomente la innovación. No debe ser exagerado el incremento de los objetivos, pero sí suficiente como embarcar a los líderes en los proyectos de innovaciones enviados por la oferta.

A esta altura, la conocida pregunta de Cupertino en Apple Inc. Tiene sentido.  ¿Cómo podemos cambiar el mundo? Es lo que preguntaba a sus empleados.  Y vaya si lo han hecho.

Como cierre, se debe sentir que la innovación que se busca tiene un objetivo final que revolucione la vida de muchas personas, en lo posible de todo el mundo.  Ser factótum de ese cambio motiva enormemente, y no solo depende de quien dé la idea (oferta) sino de como la empresa la lleva a la práctica y la presenta al mercado (demanda).

Lo ideal es utilizar técnicas de liderazgo abierto, otro tema muy encadenado con la innovación y el desarrollo.  Aplicarlo necesita de humildad y dar riendas sueltas a su equipo para hacerlo dinámico, mientras lo lidera.  Nada sencillo, pero es muy gratificante.  Lo he hecho y les puedo asegurar que las satisfacciones logradas, el buen ambiente de trabajo y los mejores rendimientos van de la mano con el liderazgo abierto.

Dr. Jorge E. SOSA GONZÁLEZ. Derecho de Autor s/ Reg. Prop. Intelectual Nº 171.055. Publicado en el EIC MAGAZINE 16/08/11.         Volver a la Biblioteca         Volver a Inicio

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