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El mundo se volvió un desafío extremo.

Decirlo así no parece algo novedoso, y en realidad no es noticia por sí sola.  La realidad es que la velocidad de cambio y de gestión se incrementó tanto a lo largo de los últimos años, que ya no hay tiempo real para analizar las acciones tomadas y los cambios a concretar. 

Los medios son un claro ejemplo. Aparecen las noticias, duran unos días y desaparecen para dejar un gran vacío de información primero y potenciar nuevas noticias hacia el estrellato, con la sensación de poca consistencia.

Lo ocurrido en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires con los okupas, y que luego copiaran en algunos sectores de la provincia de Buenos Aires, es un claro ejemplo. Parecía un diciembre de 2001, cuando de repente, y ante un par de decisiones coherentes, bien decididas, desapareció el problema.  Queda uno solo de los 8 hechos.  Encima ya ni hablan y muestran de esa noticia, cuando en realidad se sumaron dos hechos nuevos en Retiro y en Rosario, a lo sumo un pequeño resumen cada tanto.

Parece un escenario donde hay actos de ilusionismo óptico, pero la realidad es así, rápida, reactiva, esquiva y decidida a la vez. Hasta parece manejada por el Poder.

El mundo actual es un desafío, y es necesario tener mucha inventiva, ser innovador, rápido y seguro, para solucionar los desafíos diarios. Es como la práctica de supervivencia en una selva o en una jungla.

Y lo anterior no es figurativo ya que muchos saben que este tipo de test o prácticas se realizan en el ámbito empresarial de alto nivel, para elegir al CEO más capaz para resolver problemas inesperados.

Es que si el problema es esperado, el sistema ya tiene cargada una solución o varias, y solo es cuestión de elegir rápido alguna de ellas.  Realmente ya ni se piensa en como solucionar los problemas, sino en que solución tomar, de entre todas las posibles y autorizadas por el sistema.

Lo realmente difícil ante algo inesperado, es encontrar o pensar una solución.  Es que ante tantos sistemas y soluciones ya decididas, lo inesperado produce parálisis, caos, y hasta depresión.  No saber lo que va a ocurrir es algo paralizante, pues no está planificado.

Y si llega a ocurrir algo grande, grave y principalmente inesperado, son pocos los líderes preparados para dar soluciones, o al menos opciones de solución.

Hace unas décadas, cuando los sistemas no estaban en todos lados, lo inesperado se resolvía entre varias personas que pensaban juntas, se tomaban su tiempo, y armaban una solución.  Claro, había tiempo disponible, pues la velocidad de gestión era muy menor.

Así fue siempre en décadas anteriores, luego se fue complicando y hoy en día son pocos los líderes con capacidad resolutiva ante algún evento inesperado y de gran impacto.  Lo vemos a diario.

Para quienes están en el ámbito educativo y/o se dedican a la capacitación gerencial o de líderes, o al coaching, estos temas son aspectos de todos los días, y tratan de mostrarlos para orientar a los futuros gerentes y líderes de grupos de trabajo, pero no siempre lo logran.

El problema no es la incapacidad como causa, o el nivel educativo que tengan los postulantes.  Es algo más, muchas veces subjetivo, y muchas otras veces por falta de aprendizaje, pero básicamente es la falta de ejercicio en encontrar soluciones.

Para entendernos mejor, podemos ver otros ejemplos.  WikiLeaks fue una gran tormenta en el desierto que cegó a muchos líderes, a infinidad de periodistas, y desató un hambre de conocimiento de las cuestiones no publicadas por los gobiernos, que en muchos casos solo eran noticias a medias.  Se empezaron a desinflar cuando vieron que de los 251.287 cables de las 45 embajadas del gobierno de los EE.UU. en el mundo, solo estaban clasificados como secretos 15.652, y no llegaron a ser publicados. Parecía el fin de la diplomacia y ya nadie se acuerda.

Pregúntese cuánto tiempo pasó… solo unos pocos días, y el problema desapareció.

Claro en las noticias pasa esto muchas veces, casi todos los meses, y además cuando nos venden una novedad casi nos obligan a hacernos cargo del problema que pueda generar y de encontrar la solución.  Un planteo sin sentido, y es por ello que se desmorona.

Ahora bien, el gobierno electrónico avanza sin parar y podemos decir que a una velocidad constante y muy alta.  En el año tenemos por lo menos 6 a 8 grandes cambios de normas, de impuestos que obligan a readaptar las empresas y los negocios.

Pero la gran pregunta es: ¿Las PYMES se adaptan a todos estos cambios?  La respuesta general, es que no lo hacen, o mejor dicho por más que se esmeren no llegan a hacerlo.  Y esto tiene sus costos.

Errores o situaciones posibles pero no esperadas, pueden descolocar gravemente a los empresarios y a los dirigentes, y salirse del centro del cuadro de los negocios tiene costos dinerarios importantes, muchas veces altísimos.  Riesgos tomados desde hace tiempo y no resueltos, acumulan cargos y cuando una inspección y/u otro error los hace aparecer, suelen ser muy pero muy costosos.  ¿Y porque no lo resolvieron antes, si sabían del problema?

Pues generalmente porque lo urgente impide solucionar los problemas ocultos y el tiempo sigue pasando. Y si al pasar el tiempo se van generando intereses ocultos, solo los puede salvar una prescripción oportuna, que muchas veces no llega a tiempo.  En enero/2011 prescribirá el año 2004 en la gran mayoría de los casos, pero hay que verificarlo pues hay muchas excepciones, y equivocarse puede ser muy gravoso.  Esto es solo un ejemplo de lo que ocurre a diario.

Si está en la difícil tarea de confeccionar un plan de negocios, u obtener una certificación ISO o IRAM, seguramente sabrá que todos estos riesgos ocultos los debe solucionar antes de concretar alguno de esos logros, y que todo se demora mientras no lo haga.

Ahora bien, si logra llegar al final de un plan de negocios o de una certificación, su empresa estará muy fortalecida, y podrá empezar un período de crecimiento muy positivo.  Si no lo logra, o si ni siquiera lo inició, pues entonces está en problemas, y lo peor es que los problemas serán cada vez mayores, y será más difícil obtener una certificación ISO o confeccionar el ansiado plan de negocios.

En el mundo de la consultoría con acierto se dice que cuando una empresa logra certificación o logra armar un buen y completo plan de negocios, “se ha puesto los pantalones largos” como hacían los niños al pasar a considerarse adolescentes.  O sea que está en camino del afianzamiento y la madurez como tal, asegurándose el porvenir. 

Caso contrario solo dependerá de su suerte en el presente, pero sin un futuro armado ni cierto. N otras palabras, es inestable.  La estabilidad es una de las razones por las que grandes empresas exigen que sus proveedores VIP estén certificados.

Toda empresa tiene pilares en donde se asienta.  Uno es la Dirección, otro la Administración, otro el comercial y si es industrial o minera, el sector de producción.  Cada pilar debe tener su función delimitada, su líder declarado y sus objetivos claros y funcionales, para encima de ellos poder mantener a la empresa como un todo activo y seguro.

Si falta alguno de estos pilares, o si alguno es endeble o poco eficiente, solo es cuestión de tiempo que el o los problemas se hagan presentes, y la empresa se desmorone.

Todo problema tiene su solución.  La que se tome podrá mejorarse o reconsiderarse para lograr un mejor resultado. Sigue siendo esencial poder reconocer la realidad, analizar el presente de la empresa en todo momento con objetividad y sin engaños, para finalmente encontrar las soluciones viables y más eficientes.

Todos sabemos que es así.  Lo que ocurre en muchos casos es que del dicho al hecho hay infinidad de inconvenientes, de obstáculos, y de desinteligencias, que inhiben las soluciones eficientes.

Para ayudar en estos casos es que es necesario buscar el consultor adecuado y contratarlo, para que en conjunto se puedan diseñar actitudes y desarrollar soluciones beneficiosas para la empresa.

Esto tampoco es un tema controvertido, pues casi todos, cuando lo piensan en profundidad, están de acuerdo con estas sentencias.

Encontrarlas ya es complicado, pero es posible, lo realmente desafiante es llevarlo a la práctica, y para eso solo hace falta trabajo en equipo y decisión de la dirigencia de la empresa, junto a un plazo razonable.  Sin esto es sencillamente imposible lograr buenos resultados.

Y hacerlo, comprenderlo y practicarlo, lleva esfuerzo y tiempo.

Si no se hace, el remolino de los cambios, y el incremento de la velocidad de los negocios y de la gestión de los mismos, terminará complicándole tanto el presente a la empresa, que podrá hacerla sucumbir, en el corto plazo.

Estamos cerca de otro fin de año, en época de balances personales, y les propongo como buen ejercicio, tratar de recordar los balances de los últimos cinco años, o por lo menos de los últimos tres.  Verán que las inquietudes son similares.

Y si no se han resuelto, podrá observar con tranquilidad y certeza, que las irresoluciones han generado muchos nuevos problemas que le consumen mucho tiempo todos los días.

Es el mejor ejercicio, pues es el ejemplo simple, personalísimo, gratuito y seguro de cómo se ha complicado, y extrapolándolo hacia el futuro podrá saber casi con certeza total, que el próximo balance será más amplio y complicado por todo lo no resuelto, si su empresa sigue existiendo como hasta hoy.

Esta es una de las razones de porque hoy tiene menos tiempo que a principios de año.  Es por ello también que un tema recurrente en las empresas es buscar eficiencia, para tener más tiempo.

En el ESTUDIO EIC somos optimistas, y pretendemos contagiarlo.  A la vez hay que mostrar la realidad y transformar a nuestros clientes en proactivos para que encuentren su lugar y mejoren en todos los aspectos posibles.  Por eso es que insistimos en este tema. Obviamente reconocemos que no es sencillo, pero damos el ejemplo y esperamos que nos copien de la mejor manera posible.

Un último desafío que nos preocupa, pues no todos podrán modificar su realidad con el tiempo suficiente.  Es el anuncio de la AFIP de lograr implementar la factura electrónica para todo el universo de contribuyentes, a más tardar en diciembre de 2011.  Lo irán haciendo en etapas, en forma paulatina, como hasta ahora.  En septiembre pasado hubo un gran cambio en este tema, unificando los textos de todas las resoluciones relacionadas con las facturas electrónicas y el almacenamiento electrónico de documentos originales.  Se aclararon muchos temas, y se hicieron dos grandes modificaciones incluyendo a los controladores fiscales y por otro lado obligando a informar el detalle, renglón a renglón, de los conceptos facturados. Luego de esta unificación, ya se hicieron cinco modificaciones complementarias que hemos publicado en nuestro sitio Web.

En la factura manual lleva tiempo detallar lo vendido, pero se hace desde siempre.  Utilizando los controladores fiscales también se detalla lo vendido. En la factura electrónica se debe hacer en el sistema de gestión si se lo permite, o vía Web conectados a la AFIP, y eso obliga a tener Internet de buena velocidad, facturistas seguros que no cometan errores, o a instalar buenos sistemas de gestión, en mejores computadoras. Piense el tiempo que necesita para actualizarse.  La AFIP le avisará con 30 días máximo de antelación.

Aún no se sabe como solucionarán la atención de los comercios en el mostrador, o la facturación en sitios remotos, en la ruta, o en el campo, donde no hay Internet aún, o es muy lenta, pero alguna opción innovarán. Ya fue anunciado y publicado por los principales diarios del país.  En otras palabras están avisados que y cuando ocurrirá.  Hay que aplicarse en el negocio y en la empresa para instalar estos cambios y capacitar a quienes los operarán, y para ello se necesita planificación y tiempo.

Desde el ESTUDIO EIC ya hemos informado de ello a todos nuestros clientes, por mail y algunos en papel.

Dr. Jorge E. SOSA GONZÁLEZ. Derecho de Autor s/ Reg. Prop. Intelectual Nº 171.055. Publicado en el EIC MAGAZINE 16/12/10.       Volver a la Biblioteca

DISCLAIMER

La publicación del análisis de legislación es solo parcial y a modo introductorio, ya que cada caso hay que analizarlo dentro de su universo.  De ningún modo puede entenderse este análisis como una respuesta a su problemática fiscal, previsional o legal, en modo alguno.  El detalle publicado responde, en palabras entendibles, la idea general de la norma analizada, solo para casos muy generales y siempre en forma resumida y parcial. El lector deberá corroborar y completar la información tratada en los organismos y en las publicaciones pertinentes, o solicitar asesoramiento individual, para su caso.

Si tiene dudas puede consultarnos.